El lifting deep plane es una técnica avanzada de rejuvenecimiento facial que permite actuar sobre los tejidos profundos de la cara y el cuello para reposicionarlos y mejorar la flacidez y el descolgamiento asociados al paso del tiempo.

A diferencia de otras técnicas de lifting que se centran principalmente en tensar la piel, el lifting deep plane busca reposicionar los tejidos profundos de forma más natural, ayudando a recuperar la definición del rostro y del cuello sin modificar sus rasgos ni su expresión.

Para entender por qué esto es tan importante, primero debemos comprender cómo envejece realmente nuestra cara.

El envejecimiento facial es mucho más complejo que la simple aparición de flacidez en la piel. Con el paso de los años no solo cambia la piel: la grasa facial se desplaza, los ligamentos pierden capacidad de soporte y los tejidos profundos descienden. Es la combinación de estos cambios la que provoca la pérdida de definición de la mandíbula, unos surcos más marcados, el descenso de las mejillas o la flacidez del cuello.

Por eso, la cirugía de rejuvenecimiento facial no debería centrarse únicamente en tensar la superficie. El lifting deep plane busca actuar sobre el origen de estos cambios, reposicionando los tejidos profundos y dejando que la piel acompañe ese movimiento sin someterla a una tensión excesiva.

Frente a un abordaje basado principalmente en la tracción de la piel, este enfoque permite tratar los diferentes tejidos de una forma más integrada y buscar un resultado más natural. La indicación y el resultado final dependerán siempre de la anatomía y del grado de envejecimiento de cada paciente.

¿Qué es exactamente un lifting deep plane?

 

La principal característica del lifting deep plane es que permite movilizar y reposicionar los tejidos profundos del rostro y el cuello, en lugar de basar la corrección exclusivamente en tensar la piel.

Para entenderlo, hay que conocer una estructura denominada SMAS (sistema músculo-aponeurótico superficial). Se trata de una capa situada bajo la piel y la grasa facial que conecta diferentes estructuras de la cara y participa en el soporte de los tejidos.

Con el paso del tiempo, estos tejidos descienden y pierden parte de su posición original. Como consecuencia, las mejillas se desplazan hacia abajo, los surcos se hacen más evidentes, aparecen los jowls y la línea mandibular pierde definición. En el cuello, este descenso también puede contribuir a la pérdida de nitidez del contorno cervicofacial.

Sin embargo, para reposicionar los tejidos no basta con traccionar de ellos. Existen unos ligamentos de retención que actúan como puntos de anclaje y los mantienen unidos a estructuras más profundas. Estos ligamentos deben liberarse de forma controlada para que los tejidos puedan movilizarse sin someterlos a una tensión excesiva.

En el lifting deep plane, el cirujano trabaja en un plano situado por debajo del SMAS y libera determinados ligamentos de retención. Esto permite reposicionar de forma más directa los tejidos que han descendido con el envejecimiento.

De esta manera, la piel, la grasa y el SMAS pueden desplazarse de forma conjunta, haciendo que la piel acompañe al reposicionamiento profundo en lugar de soportar por sí sola la tensión de la cirugía. El objetivo no es simplemente estirar la superficie, sino recuperar, en la medida de lo posible, una posición más natural de los tejidos y mejorar el contorno del rostro y el cuello.

¿En qué se diferencia el lifting deep plane de otros tipos de lifting?

 

No todos los liftings faciales se realizan de la misma manera. La principal diferencia está en qué tejidos se movilizan y dónde se aplica la tensión para conseguir el rejuvenecimiento.

Las técnicas más antiguas se basaban principalmente en despegar y tensar la piel. Aunque permiten mejorar la flacidez, cuando la corrección depende demasiado de la tensión cutánea pueden producir resultados menos naturales y con una duración más limitada.

En el lifting deep plane el abordaje es diferente. En lugar de trabajar la piel y el SMAS como planos completamente independientes, permite movilizar conjuntamente la piel, la grasa y el SMAS después de liberar determinados ligamentos de retención. Esto permite reposicionar los tejidos que han descendido sin depender de una tracción excesiva de la piel, buscando recuperar los contornos del rostro y mantener una expresión natural.

 

Diferencias en el abordaje de los tejidos entre un lifting basado principalmente en la tracción cutánea y un lifting deep plane.

Sin embargo, esto no significa que el lifting deep plane sea la mejor técnica para todos los pacientes. Existen diferentes formas de realizar un lifting facial y la elección debe adaptarse a la anatomía, al grado de envejecimiento y a las zonas que queremos corregir.

 

¿Qué zonas pueden mejorar en un lifting deep plane?

 

El lifting deep plane actúa principalmente sobre los cambios producidos por el descenso de los tejidos de la cara y el cuello. Por ello, está especialmente indicado cuando comienza a perderse la definición de los contornos faciales.

Entre los cambios que puede mejorar se encuentran:

  • Mejillas descendidas: permite reposicionar los tejidos que han ido perdiendo su posición con el paso del tiempo.
  • Surcos más marcados: al elevar los tejidos que han descendido, algunos pliegues faciales pueden hacerse menos evidentes.
  • Jowls o descolgamiento mandibular: ayuda a recuperar una línea mandibular más definida.
  • Pérdida del óvalo facial: permite mejorar la transición entre la mejilla, la mandíbula y el cuello.
  • Flacidez cervical: cuando el lifting facial se combina con el tratamiento adecuado del cuello, puede mejorar el contorno cervicofacial y la definición del ángulo entre la mandíbula y el cuello.

Sin embargo, un lifting deep plane no corrige todos los signos del envejecimiento facial.

Por ejemplo, el exceso de piel o las bolsas de los párpados pueden requerir una blefaroplastia; unas cejas descendidas pueden necesitar una elevación de cejas; y los cambios en la calidad de la piel pueden beneficiarse de tratamientos específicos.

Por este motivo, la valoración no debería centrarse únicamente en decidir si un paciente necesita o no un lifting. Lo importante es identificar qué estructuras han envejecido y diseñar un tratamiento adaptado a cada rostro.

 

¿Por qué el lifting deep plane puede conseguir un resultado natural?

 

Una de las principales preocupaciones de los pacientes que se plantean someterse a un lifting facial es dejar de reconocerse después de la cirugía o terminar con un aspecto excesivamente estirado.

La naturalidad no depende únicamente de realizar una técnica determinada. Depende de un diagnóstico adecuado, de respetar la anatomía de cada paciente y de reposicionar los tejidos sin modificar de forma artificial sus rasgos.

En el lifting deep plane, gran parte de la corrección se realiza sobre los tejidos profundos, permitiendo que la piel acompañe ese reposicionamiento sin necesidad de someterla a una tensión excesiva. Esto ayuda a evitar el aspecto de piel excesivamente estirada que tradicionalmente se ha asociado al lifting facial.

 

 

El objetivo no es eliminar cualquier signo del paso del tiempo ni intentar transformar un rostro de 60 años en uno de 30. En mis pacientes busco mejorar los signos del envejecimiento manteniendo sus rasgos y su expresión natural.

Para mí, un buen resultado es aquel en el que el paciente se ve mejor, pero sigue reconociéndose cuando se mira al espejo.

¿Quién puede ser candidato a un lifting deep plane?

 

No existe una edad concreta a partir de la cual esté indicado realizar un lifting facial. La edad por sí sola no determina la necesidad de una cirugía; lo importante son los cambios que se han producido en el rostro y el cuello.

El lifting deep plane puede ser una opción cuando existe un descenso evidente de los tejidos, pérdida de definición de la línea mandibular, aparición de jowls, mejillas descendidas o flacidez en el cuello. Estos cambios suelen hacerse más evidentes con el paso de los años, pero pueden aparecer antes o después dependiendo de la anatomía, la genética y el proceso de envejecimiento de cada persona.

También es frecuente que algunos pacientes lleguen a consulta después de haber realizado durante años tratamientos de medicina estética y perciban que los rellenos ya no consiguen el resultado que buscan. Esto ocurre porque pérdida de volumen y descenso de los tejidos no son el mismo problema.

Cuando existe una pérdida de volumen, puede tener sentido restaurarlo de forma selectiva. Sin embargo, cuando el problema principal es que los tejidos han descendido, añadir más volumen no los devuelve a su posición original y, si se utiliza en exceso, puede acabar modificando las proporciones naturales del rostro.

Por este motivo, la indicación de un lifting no debería establecerse por la edad ni por un signo aislado, sino después de valorar el rostro y el cuello en conjunto y determinar qué cambios son responsables del aspecto que preocupa al paciente.

En la consulta, mi objetivo es precisamente diferenciar qué cambios pueden mejorar con tratamientos médicos y cuáles necesitan un reposicionamiento quirúrgico de los tejidos. No todos los pacientes que consultan por flacidez necesitan un lifting, del mismo modo que no todos pueden obtener el resultado que buscan únicamente con tratamientos no quirúrgicos.

¿Cómo es la recuperación después de un lifting deep plane?

La recuperación es una de las principales dudas antes de realizar un lifting deep plane. Como ocurre después de cualquier cirugía de rejuvenecimiento facial, los tejidos necesitan un tiempo para recuperarse y el resultado va evolucionando progresivamente durante las primeras semanas.

Durante los primeros días es normal presentar inflamación, sensación de tirantez y hematomas en mayor o menor medida. La inflamación suele ser más evidente al principio y va disminuyendo progresivamente, aunque puede persistir cierto edemadurante varias semanas.

A medida que avanza la recuperación, el paciente puede ir retomando su actividad habitual. El momento de volver al trabajo o a la vida social depende del tipo de actividad, de la extensión de la cirugía y de la evolución individual de cada paciente.

Es importante entender que el resultado de un lifting no debe valorarse en los primeros días. Los tejidos necesitan tiempo para desinflamarse y adaptarse a su nueva posición, por lo que el rostro va adquiriendo un aspecto cada vez más natural conforme avanza la recuperación.

Antes de la cirugía explico a cada paciente qué puede esperar durante las primeras semanas y cómo será el seguimiento postoperatorio. Conocer de antemano las distintas fases de recuperación ayuda a vivir el proceso con mayor tranquilidad y con unas expectativas realistas.

 

¿Cuánto duran los resultados de un lifting deep plane?

 

Una de las dudas más frecuentes es si el resultado de un lifting deep plane es permanente. La cirugía permite reposicionar los tejidos que han descendido, pero no detiene el proceso natural de envejecimiento.

Después de la intervención, el rostro seguirá envejeciendo con el paso de los años, aunque lo hará partiendo de una nueva posición de los tejidos. El resultado no desaparece de un día para otro, sino que cambia de forma gradual a medida que continúa el proceso natural de envejecimiento.

La duración del resultado depende de muchos factores, como la calidad de la piel, la anatomía, la edad, los hábitos de vida o el propio proceso de envejecimiento de cada persona.

Por este motivo, más que buscar un resultado que permanezca exactamente igual con el paso del tiempo, busco que el rostro mantenga su naturalidad y continúe envejeciendo de una forma armónica.

En resumen

 

El lifting deep plane permite abordar el envejecimiento facial desde los tejidos profundos, reposicionando aquellas estructuras que han ido descendiendo con el paso del tiempo y evitando que la corrección dependa únicamente de tensar la piel.

Sin embargo, la técnica es solo una parte del resultado. Para mí, lo más importante es realizar un diagnóstico adecuado, respetar los rasgos de cada paciente y adaptar la cirugía a su anatomía y a su forma de envejecer.

El objetivo no es detener el tiempo, sino conseguir un resultado natural que mantenga su armonía con el paso de los años. En definitiva, resultados que envejecen bien.

 

Dr. Joaquín Lora Díaz

Especialista en Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.

Medicina y Cirugía Estética Facial · Sevilla.

La información de este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración médica individualizada.

 

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