Quirúrgico

Septoplastia y Septorrinoplastia

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Dos formas de corregir un problema estructural de la nariz según dónde se encuentre realmente la obstrucción.

La septoplastia actúa fundamentalmente sobre el tabique nasal cuando su desviación dificulta el paso del aire.

La septorrinoplastia permite tratar además otras estructuras de la nariz cuando la obstrucción afecta al soporte, la válvula nasal o la pirámide nasal.

La elección entre una técnica y otra depende de la anatomía de cada paciente, no únicamente de que exista deformidad de tabique nasal.

Dos cirugías, un objetivo funcional

Corregir el tabique no siempre significa corregir toda la obstrucción.

La septoplastia permite tratar las desviaciones del tabique que dificultan el paso del aire, intentando preservar el soporte de la nariz.

Sin embargo, en algunos pacientes el problema no se limita al tabique. Cuando también están implicados la válvula nasal, el soporte o la estructura externa de la nariz, puede ser necesario realizar una septorrinoplastia.

El objetivo es actuar únicamente sobre las estructuras que necesitan corrección para conseguir una respiración adecuada manteniendo una nariz estable y funcional.

¿No sabes dónde está el problema?

¿Septoplastia o septorrinoplastia?

Septoplastia

Cuando la alteración se localiza principalmente en el tabique, puede ser suficiente corregir su desviación sin modificar la estructura externa de la nariz.

Septorrinoplastia funcional

Cuando la obstrucción afecta también a la válvula nasal, al soporte o a la pirámide nasal, puede ser necesario tratar conjuntamente el tabique y la estructura de la nariz.

Función y forma

En algunos pacientes existe además el deseo de modificar determinados aspectos de la forma de la nariz. En estos casos, los objetivos funcionales y estéticos pueden planificarse conjuntamente en una misma intervención.

Una cirugía adaptada a cada nariz

La elección de la técnica depende de la anatomía, de las estructuras responsables de la obstrucción y de los objetivos de cada paciente.

 

No se trata de hacer una cirugía mayor o menor, sino de realizar la cirugía que necesita cada nariz.

¿QUÉ SE PUEDE CORREGIR?

La septoplastia y la septorrinoplastia permiten actuar sobre diferentes estructuras de la nariz en función del origen de la obstrucción. No todas tienen que tratarse en todos los pacientes.

TABIQUE NASAL

Corregir las desviaciones del tabique que reducen el espacio disponible para el paso del aire, preservando las estructuras necesarias para mantener un soporte nasal adecuado.

VÁLVULA NASAL

Cuando existe un estrechamiento o una alteración del soporte de la válvula nasal, la septorrinoplastia permite modificar o reforzar las estructuras implicadas para favorecer una vía aérea más estable.

ESTRUCTURA EXTERNA

Las desviaciones o alteraciones estructurales de la pirámide nasal pueden contribuir a la obstrucción. En estos casos puede ser necesario corregir la estructura externa además del tabique.

FORMA DE LA NARIZ

Cuando existe además un objetivo estético, determinados cambios en la forma de la nariz pueden planificarse junto con la corrección funcional, buscando mantener la armonía con el resto del rostro.

Cada intervención se diseña según las estructuras que necesitan tratamiento, evitando realizar modificaciones que no aporten un beneficio funcional o estético al paciente.

Etapas

01

Valoración y diagnóstico

Antes de plantear una cirugía es necesario determinar qué estructuras están participando en la obstrucción y valorar conjuntamente la anatomía interna y externa de la nariz.

La indicación de septoplastia o septorrinoplastia se establece a partir de este análisis.

02

Planificación

Cada intervención se planifica de forma individual. Se decide qué zonas del tabique necesitan corrección, si es necesario actuar sobre la válvula o la estructura externa y, cuando existen objetivos estéticos, qué cambios pueden realizarse manteniendo la función y la armonía facial.

03

Cirugía

La septoplastia se realiza fundamentalmente a través del interior de la nariz. Cuando es necesaria una septorrinoplastia, el abordaje permite actuar también sobre las estructuras de soporte y la pirámide nasal.

El objetivo es corregir las alteraciones identificadas preservando o reconstruyendo un soporte nasal estable.

04

Primeros días

Durante los primeros días es habitual presentar congestión, inflamación y cierta dificultad para respirar por la nariz.

Dependiendo de la intervención pueden utilizarse férulas internas o externas y se realizan curas y revisiones para controlar la evolución.

05

Recuperación y seguimiento

La respiración mejora progresivamente a medida que disminuye la inflamación y cicatrizan los tejidos.

Las revisiones permiten controlar la recuperación, realizar las curas necesarias y valorar la evolución funcional y, en las septorrinoplastias, también los cambios externos de la nariz.

RECUPERACIÓN

La recuperación depende del tipo de cirugía realizada. Una septoplastia aislada suele tener una recuperación diferente a una septorrinoplastia, en la que se actúa también sobre la estructura externa de la nariz.

Es habitual presentar congestión nasal, inflamación y pequeñas secreciones sanguinolentas. Durante este periodo la sensación de obstrucción puede ser incluso mayor que antes de la cirugía debido a la inflamación y a la cicatrización inicial.

El tratamiento postoperatorio y las curas están dirigidos a controlar las molestias y favorecer una correcta recuperación de la mucosa nasal.

Cuando se utilizan férulas internas o externas, su retirada se realiza durante las revisiones según el tipo de intervención y la evolución de cada paciente.

En una septorrinoplastia pueden aparecer además inflamación y hematomas alrededor de la nariz y los párpados, que disminuyen progresivamente.

La reincorporación al trabajo depende de la intervención realizada y del tipo de actividad profesional. Tras una septoplastia aislada puede ser relativamente rápida, mientras que después de una septorrinoplastia la inflamación externa puede hacer recomendable un periodo de recuperación mayor.

El ejercicio intenso, los deportes de contacto y las actividades con riesgo de traumatismo nasal deben evitarse durante las primeras semanas.

La mejoría respiratoria no debe valorarse inmediatamente después de la cirugía.

Durante las primeras semanas la inflamación, las secreciones y el propio proceso de cicatrización pueden limitar temporalmente el paso del aire. La respiración mejora progresivamente conforme disminuye la inflamación y los tejidos se recuperan.

En una septoplastia, el objetivo principal es la mejoría funcional. En una septorrinoplastia, además de la evolución respiratoria, la forma externa de la nariz continúa cambiando durante meses a medida que desaparece la inflamación.

La recuperación es un proceso progresivo. Las revisiones permiten controlar la cicatrización y valorar tanto la función respiratoria como la estabilidad de las estructuras tratadas.

Resultados

El objetivo de la cirugía es conseguir una vía aérea nasal más funcional y estable corrigiendo las estructuras que participan en la obstrucción.

La mejoría no debe valorarse inmediatamente después de la intervención. La inflamación y el proceso de cicatrización modifican temporalmente el paso del aire, por lo que el resultado funcional se aprecia de forma progresiva.

Mejoría de la respiración

Cuando el tabique es responsable de la obstrucción, su corrección puede aumentar el espacio disponible para el paso del aire y mejorar la sensación de respiración nasal.

El resultado dependerá de la anatomía de cada paciente y de la participación de otras estructuras en la obstrucción.

Estabilidad de la nariz

Corregir una desviación no consiste únicamente en retirar las zonas que dificultan el paso del aire. Es importante preservar o reconstruir un soporte adecuado para mantener una nariz estable y funcional a largo plazo.

Resultado externo

Una septoplastia aislada no tiene como objetivo modificar estéticamente la nariz.

En una septorrinoplastia, en cambio, puede ser necesario modificar la estructura externa para corregir una desviación, mejorar el soporte o tratar determinadas alteraciones de la válvula nasal.

Cuando existe además un objetivo estético, estos cambios pueden planificarse conjuntamente buscando una nariz proporcionada y coherente con el resto del rostro.

Un resultado individual

No existe una única forma de nariz ni una misma solución para todos los pacientes.

El objetivo no es conseguir una nariz determinada, sino mejorar su función respetando su anatomía y realizando únicamente los cambios necesarios en cada caso.

FAQ

La septoplastia actúa fundamentalmente sobre el tabique nasal y está indicada cuando su desviación participa en la obstrucción y puede corregirse sin necesidad de modificar la estructura externa de la nariz.

La septorrinoplastia permite tratar conjuntamente el tabique y otras estructuras nasales cuando la obstrucción afecta también al soporte, la válvula nasal o la pirámide nasal. Además, cuando el paciente desea realizar cambios estéticos, estos pueden planificarse en la misma intervención.

No. Muchas personas presentan cierto grado de desviación septal sin tener una obstrucción nasal significativa.

La indicación quirúrgica no depende únicamente de cómo se vea el tabique durante la exploración, sino de los síntomas del paciente, el grado de obstrucción y la participación de otras estructuras nasales.

Una septoplastia aislada tiene como objetivo mejorar la función nasal y no pretende producir un cambio estético.

Sin embargo, el tabique forma parte del soporte estructural de la nariz. Por este motivo, la cirugía debe planificarse preservando las zonas necesarias para mantener su estabilidad. Cuando la desviación afecta también a la estructura externa puede ser más apropiado plantear una septorrinoplastia.

Sí. Cuando existe una hipertrofia de cornetes que contribuye de manera significativa a la obstrucción, su tratamiento puede asociarse a la cirugía del tabique.

La necesidad de tratar los cornetes se determina durante la valoración y depende de la causa de su aumento de tamaño y de la anatomía de cada paciente.

No necesariamente. El manejo postoperatorio depende de la técnica utilizada y de las características de la intervención.

En determinados casos pueden utilizarse férulas internas u otros dispositivos durante los primeros días. En la consulta preoperatoria se explica qué medidas serán necesarias en cada caso.

La mejoría respiratoria suele ser progresiva.

Durante los primeros días es normal presentar congestión debido a la inflamación, las secreciones y el propio proceso de cicatrización. Conforme estos fenómenos disminuyen, el paso del aire va mejorando y puede valorarse con mayor precisión el resultado funcional.

Depende del tipo de cirugía y de la actividad profesional.

La recuperación de una septoplastia aislada suele ser diferente de la de una septorrinoplastia. Los trabajos físicamente exigentes o con riesgo de traumatismo nasal pueden requerir una reincorporación más tardía.

La actividad física se recupera progresivamente. Durante las primeras semanas deben evitarse esfuerzos intensos y, especialmente, actividades que puedan provocar un traumatismo sobre la nariz.

El momento adecuado para retomar cada actividad se individualiza durante las revisiones.

Sí, siempre que exista indicación y el paciente desee realizar cambios estéticos.

En ese caso ambos objetivos deben estudiarse y planificarse desde el principio. La cirugía funcional y la estética no deberían plantearse como dos intervenciones independientes cuando pueden abordarse conjuntamente mediante una septorrinoplastia.

Porque el tabique no es la única estructura que determina la respiración nasal.

Los cornetes, la válvula nasal, determinadas alteraciones de la estructura externa y causas inflamatorias pueden contribuir a la obstrucción. Ante una persistencia de los síntomas es necesario realizar una nueva valoración para identificar dónde se encuentra el problema.

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01

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"Mi objetivo no es cambiar tu rostro. Es ayudarte a recuperar una versión más descansada, armónica y natural de ti mismo."

El primer paso es saber qué necesita tu nariz

Una desviación del tabique no implica necesariamente que la solución sea una septoplastia. Y una alteración de la estructura externa no significa que haya que modificar estéticamente la nariz.

La decisión entre septoplastia y septorrinoplastia depende de qué estructuras están causando la obstrucción, cómo afectan a la función nasal y cuáles son los objetivos de cada paciente.

Por eso, antes de decidir una técnica, realizamos una valoración funcional y estructural de la nariz para establecer qué tratamiento tiene sentido en cada caso.

La indicación quirúrgica empieza por un diagnóstico correcto.

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