Una desviación del tabique no implica necesariamente que la solución sea una septoplastia. Y una alteración de la estructura externa no significa que haya que modificar estéticamente la nariz.
La decisión entre septoplastia y septorrinoplastia depende de qué estructuras están causando la obstrucción, cómo afectan a la función nasal y cuáles son los objetivos de cada paciente.
Por eso, antes de decidir una técnica, realizamos una valoración funcional y estructural de la nariz para establecer qué tratamiento tiene sentido en cada caso.
La indicación quirúrgica empieza por un diagnóstico correcto.