La respiración nasal es el resultado del funcionamiento conjunto de diferentes estructuras. Por eso, encontrar una desviación del tabique no significa necesariamente haber encontrado la única causa de la obstrucción.
Un mismo paciente puede presentar, por ejemplo, una desviación septal asociada a hipertrofia de cornetes o a un estrechamiento de la válvula nasal. En otros casos puede coexistir un problema estructural con una inflamación de la mucosa.
Tratar únicamente una de estas alteraciones puede no ser suficiente si existen otros factores que continúan limitando el paso del aire.
Por eso, el objetivo de la valoración no es encontrar una desviación, sino comprender cómo respira esa nariz en su conjunto.