Puede ser adecuada cuando predominan cambios leves o moderados relacionados con la calidad de la piel, la actividad muscular o determinadas pérdidas de volumen.
Según cada caso, puede ayudar a:
→ Mejorar la calidad y textura de la piel.
→ Suavizar determinadas arrugas de expresión.
→ Recuperar volúmenes seleccionados.
→ Mejorar algunas proporciones faciales.
→ Complementar y mantener determinados resultados quirúrgicos.
El objetivo no debería ser añadir volumen de forma sistemática, sino utilizar cada tratamiento allí donde realmente puede aportar un beneficio.