¿Cuánto dura un lifting facial? Es una pregunta lógica cuando nos planteamos una cirugía de rejuvenecimiento. Si vamos a pasar por una intervención quirúrgica y por su recuperación, queremos saber cuánto tiempo se mantendrá el resultado.
A veces se habla de que un lifting dura 5, 10 o incluso 15 años; sin embargo, pretender garantizar una cifra concreta puede llevar a una idea equivocada.
Un lifting no tiene una fecha de caducidad.
La cirugía reposiciona los tejidos que han descendido, pero no detiene el envejecimiento. Después de la intervención, la piel y el resto de las estructuras del rostro continúan cambiando de forma progresiva.
Por eso, más que intentar establecer una cifra exacta, creo que es más útil entender cómo evoluciona el resultado de un lifting a largo plazo.
¿Qué significa realmente que un lifting dure?
El resultado de un lifting no permanece inalterado. Evoluciona con el paciente.
La piel, el volumen facial y la posición de los tejidos seguirán cambiando. La diferencia es que la cirugía ha reposicionado los tejidos, pero el proceso de envejecimiento continúa de forma natural.
Por eso, el paciente seguirá manteniendo una mejor posición de los tejidos y unos contornos más definidos que los que tendría si no se hubiera operado.
Entonces, ¿cuántos años dura un lifting facial?
No existe una cifra exacta que podamos aplicar a todos los pacientes.
Aunque habitualmente hablamos de resultados que pueden mantenerse durante muchos años, la evolución no es igual en todas las personas. Influyen la anatomía, la calidad de la piel, el grado de envejecimiento previo y la técnica quirúrgica realizada, pero también los cambios que se produzcan posteriormente.
Por eso, creo que es más razonable hablar de un resultado duradero que intentar establecer un número concreto de años. El lifting produce un cambio que se mantiene en el tiempo, mientras el rostro continúa envejeciendo de forma progresiva.
¿De qué depende que el resultado se mantenga mejor con los años?
No todas las personas envejecemos de la misma manera, y esto también influye en cómo evoluciona el resultado de un lifting.
Hay aspectos propios de cada persona, como la genética, la estructura del rostro o la calidad de la piel, que no podemos modificar. Pero también hay otros factores que sí dependen de nosotros. Mantener un peso estable, proteger la piel del sol y evitar el tabaco pueden ayudar a que el rostro y la piel envejezcan en mejores condiciones.
Y, por supuesto, también influye la propia cirugía: qué tejidos hemos tratado, cómo los hemos reposicionado y si la técnica elegida era adecuada para aquello que queríamos corregir.
Por eso, no podemos hablar de la duración de un lifting fijándonos únicamente en el nombre de la técnica quirúrgica realizada. Lo importante es qué hemos corregido y cómo lo hemos hecho.
¿Un lifting deep plane dura más que otros tipos de lifting?
Es una pregunta frecuente, pero no creo que pueda responderse simplemente diciendo que sí.
El lifting deep plane permite trabajar sobre planos profundos y reposicionar los tejidos sin hacer depender el resultado únicamente de la tensión sobre la piel. Esto permite conseguir una corrección estable y, sobre todo, mantener un resultado natural.
Sin embargo, que un lifting se mantenga bien con los años no depende únicamente de utilizar una técnica determinada. Como hemos visto, también influyen las características de cada paciente, los tejidos que necesitamos tratar y cómo se ha realizado la cirugía.
Por eso, para mí es más importante elegir la técnica adecuada para los cambios que presenta cada rostro que decidir una intervención únicamente por el número de años que esperamos que dure.
¿Qué ocurre diez o quince años después de un lifting?
Diez o quince años después, el rostro habrá cambiado. Aparecerán nuevos signos de envejecimiento, cierta laxitud o una menor definición de algunos contornos.
Pero esto no significa que el rostro vuelva necesariamente a la situación que tenía antes de la cirugía. El beneficio conseguido con el lifting puede seguir siendo visible aunque el paciente haya continuado envejeciendo.
Por eso, no existe un momento concreto en el que podamos decir que el efecto del lifting se ha terminado. El resultado va evolucionando de forma progresiva, igual que lo hace el propio rostro.
¿Qué puedo hacer para cuidar el resultado?
Después de un lifting, no es necesario realizar tratamientos de forma continua para mantener el resultado. La cirugía ya ha realizado su función: reposicionar los tejidos que habían descendido.
Con el tiempo pueden aparecer otros cambios que sí tenga sentido tratar. Mejorar la calidad de la piel, recuperar alguna pérdida de volumen o tratar signos de envejecimiento que vayan apareciendo.
No obstante, estos tratamientos deben indicarse de la misma manera que antes de la cirugía: porque existe algo concreto que queremos mejorar, no simplemente porque nos hayamos realizado un lifting.
Por eso, prefiero entender el mantenimiento como un seguimiento individualizado y no como un protocolo de tratamientos que todos los pacientes deban realizar.
¿Puede ser necesario volver a realizar un lifting?
Sí, es posible, pero no significa que vaya a ser necesario en todos los pacientes.
Con el paso de los años aparecerán nuevos cambios. Algunas personas pueden llegar a plantearse una segunda cirugía, mientras que otras estarán satisfechas con la evolución de su rostro y no necesitarán volver a operarse.
La decisión debería plantearse igual que la primera vez: valorar qué ha cambiado, qué preocupa al paciente y si realmente existe una indicación para volver a intervenir.
Por eso, no creo que tenga sentido establecer desde el principio cuándo habrá que repetir un lifting. Si en el futuro aparecen cambios que justifican una nueva cirugía, será entonces cuando tenga sentido valorarla.
Un resultado natural también tiene que envejecer bien
Cuando planifico un lifting, no pienso únicamente en cómo quiero que se vea el paciente durante los primeros meses. También me importa cómo va a evolucionar ese resultado con el paso de los años.
Para ello, intento reposicionar los tejidos respetando los rasgos y la expresión de cada persona, sin buscar un aspecto excesivamente tenso ni modificar aquello que forma parte de su identidad.
El rostro seguirá envejeciendo, pero el resultado de la cirugía debe poder hacerlo con él de una forma natural.
Para mí, un buen resultado no es solo el que se ve bien después de la cirugía. También es el que envejece bien.
No podemos establecer exactamente cuántos años va a durar el resultado de un lifting facial. Cada persona envejece de forma diferente y el resultado evoluciona con el paso del tiempo.
Esto no significa que el efecto de la cirugía desaparezca al cabo de un determinado número de años. El rostro seguirá cambiando, pero lo hará a partir de la nueva posición y definición lograda con el lifting.
Por eso, más que intentar poner una fecha al resultado, lo importante es conseguir un resultado natural y duradero, que respete los rasgos del paciente y evolucione con él, ya que el rostro continuará su proceso de cambio.
Dr. Joaquín Lora Díaz
Especialista en Otorrinolaringología y Cirugía estética de Cabeza y Cuello.
Cirugía Estética Facial · Sevilla.
La información de este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye una valoración médica individualizada.